Que el teatro es un arte capaz de conectarnos con la emoción es algo que nadie discute y que a nadie sorprende ya.

De igual manera, es de sobra conocido el poder terapéutico del teatro en general para ayudar a quien lo practica a trabajar el sentido del ridículo, la capacidad de expresarnos a través del cuerpo y también a nivel emocional, etc.

Sin embargo, ¿has pensado alguna vez en la posibilidad de indagar y aprender sobre ti mismo a través de un tipo de teatro específicamente diseñado como una terapia orientada al bienestar y salud emocional?

Pues es ahí donde me gustaría pararme un poquito para comentarte sobre esta posibilidad, donde terapia y arte se unen para la toma de conciencia sobre quiénes somos, qué necesitamos y cómo funcionamos.

Teatro Terapia Gestalt, un enfoque de trabajo terapéutico donde se aúnan el Teatro de la Vivencia de Stanislavski y la terapia Gestalt de Fritz Perls. Ambas disciplinas se fusionan en un enfoque común e integrativo de los principios, comunes en su mayoría, de ambas disciplinas.

Este teatro pretende que podamos responsabilizarnos de lo que nos pasa, de nuestra experiencia en el aquí y ahora, darnos cuenta y desarrollar la capacidad de estar en contacto con nosotros, con nuestras sensaciones (nuestro cuerpo) nuestras emociones y nuestros pensamientos, de manera que haya armonía entre todos ellos. Que seamos capaces de expresar nuestras emociones y nuestras necesidades y que experimentemos formas de hacerlo que no se parecen a la manera habitual que tenemos.

¿Qué implica este trabajo para “el/la practicante”?

Bueno, la Teatro Terapia Gestalt, Ttg para los amigos, va a significar entrar en un campo caracterizado por un trabajo escénico que parte de la ficción de las situaciones, improvisadas generalmente, donde se dan unos elementos mínimos, muy propios del teatro que todos conocemos, un conflicto, unos personajes y unas circunstancias (roles, vínculo y urgencia del conflicto). Una vez tenemos esos ingredientes lo que suele ocurrir es poco menos que la vida misma. La vida en clave teatral, donde los actores van improvisando, fluyendo desde sus personajes, dándose permiso a expresar lo que en la vida no solemos permitirnos o no nos permitieron en su momento.

El espacio escénico y la ficción teatral nos brindan la oportunidad de experimentar un profundo sentimiento de permiso y libertad. Poder alejarnos de nuestra realidad personal, y ponernos en otros zapatos, en otra piel, animal u objeto, es un aspecto clave en nuestro trabajo con Ttg.

Nuestro subconsciente podrá encontrar diversas formas de expresar y sacar a la superficie de nuestro consciente una interesante cantidad de material psicológico y emocional, mucho más que si entramos al trabajo de escenas desde el personaje que ya conocemos, nosotros mismos. Por esta razón invitamos a las personas que trabajan con la Ttg a meterse en otros roles distintos del habitual, o ir un poco más allá, poniéndose en personajes de ficción, objetos, animales, etc, y así tomar cierta distancia del Yo conocido.
Ficción que se limita a las circunstancias que hemos mencionado pero no a lo que los actores sienten. Es ahí precisamente donde quien trabaja en escena conecta con grandes verdades, emociones que tienen que ver en muchos casos, con circunstancias no resueltas de nuestro pasado (o presente) y que gracias a la escena vamos a poder transitar, revivir y afortunadamente tomar conciencia e integrar.
Por todo ello, te invito a probar la Ttg, y experimentar en tu propio cuerpo todo esto que te cuento.

¿Teatre-ves?